El monococco, una espiga ya cultivada por el hombre hace aproximadamente 10,000 años, requiere de un suelo arcilloso y abundantes precipitaciones para crecer, características que abundan en la llanura padana y que favorecen la producción de monococco a niveles elevados de calidad y autenticidad.

Es ideal para la panificación, para la pasta fresca y seca, para las galletas y para la producción de cerveza. Tiene un alto contenido de carotenoides y buenos valores nutricionales, además de un aroma particular.

Gracias a Molino Piantoni, fue posible sembrar el monococco en los campos alrededor del Molino. Inicialmente se creía que las propiedades de esta espiga eran ideales para combatir la celiaquía. Después de estudios y experimentaciones más detalladas realizadas gracias a la colaboración entre Molino Piantoni y los Hospitales Civiles de Brescia, las características organolépticas del monococco resultaron ser particularmente adecuadas para personas intolerantes y para la alimentación de la población en general.

Continúa así de manera óptima la producción de Monococco Shebar®, con el fin de descubrir todas sus propiedades beneficiosas y sus aplicaciones para producir mezclas de harinas y alimentos cada vez más saludables para las necesidades alimentarias diarias de las personas.

Molino Piantoni, junto con Antica Terra, Aesse Ambiente, Tradizioni Padane y Babb, constituye hoy la Comunidad del Cereal Monococco Shebar® de la Llanura Bresciana, una red de empresas con el objetivo de mejorar la calidad de la alimentación en la vida cotidiana.

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